ARGENTORES / SIGLO 21
“Esto es la continuidad de un proceso que empezó con mi llegada a la presidencia, en 2013.
Las metas fueron
trabajar en la reivindicación Económica y Moral del Derecho de Autor.
Por un lado hubo que
renegociar los convenios con usuarios como A.T.A. (Asociación de teledifusoras
argentinas) y A.R.P.A. (Asociación de radios privadas argentinas). En ambos
casos seguimos el modelo de “Porcentaje de ingreso por publicidad”. Eso mejoro
de forma muy notable el ingreso por los derechos de autor.
También negociamos con
Writers Guild of América (Sindicato de guionistas norteamericanos), el pago de
las obras de cable y aire correspondientes a sus autores. Pasamos de pagarles
un dinero global por una cantidad de programas y películas, a valorizar lo que
más se “ve”. Hicimos hincapié que, a pesar de que hay más programación
estadounidense, se ven más los programas argentinos. La ecuación se
invirtió. Pasamos de pagarles aproximadamente un 60% de la recaudación de los
derechos, a pagarles menos del 40%.
Estas acciones, entre
otras, se tradujeron en más dinero para el autor nacional. Al mismo
tiempo, quedó más dinero para la entidad a nivel administrativo, lo cual
engrosó el patrimonio de los autores, volviendo al autor en una mejor cobertura
médica y en la revalorización de las pensiones.
En el campo del rol
del autor, trabajamos para dignificar el trabajo de nuestros compañeros de
televisión y radio; creamos la Multisectorial por el Trabajo, la Ficción y la
Industria Audiovisual Nacional. Este proyecto nació entre nuestra entidad, AAA
(Asociación argentina de actores) y DOAT (Directores de obras audiovisuales
para televisión). Luego se sumaron el resto de las entidades del sector, desde
sociedades de gestión, hasta sindicatos y asociaciones de productores.
En este sentido
recordamos que recientemente la Cámara de Diputados declaró de” Interés
Cultural” esa tarea de la Mesa Multisectorial , bajo el lema “Nuestra ficción
cuenta.”
Todo ello no sólo
visibiliza el trabajo de los creadores, sino que además reclama por más trabajo
y mejor pago.
Se trabajó también en
el campo del Derecho Moral, insistiendo para que el nombre del autor aparezca
junto a su obra, tanto en promociones como en publicidades. Esto constituye un
arduo trabajo. Hay un fuerte avance, no sólo aquí sino en todo el mundo, contra
la figura del “Autor”. Son comunes las presiones de las multinacionales y de
las empresas productoras para dejar en su mínima expresión el nombre del autor
en las promociones de las obras.
Argentores no
claudicará en la lucha; creemos que es fundamental y fundacional trabajar para
mejorar la defensa de nuestros intereses.
Otros de los proyectos
en marcha es ”Argentores Federal”. Es importante que el autor de las provincias
sienta que Argentores está presente, que sepa que si necesita reclamar o
pedir ayuda, o si se ve desbordado por una situación laboral, estaremos junto a
él. Con los nombramientos de nuevos Delegados Culturales en las distintas
regiones del país, apuntamos a cumplir con esta necesidad.
La presencia
internacional ha sido muy importante. Llevamos la representación de nuestros
autores al mundo. Hoy por hoy, Argentores, en mi persona, representa a la
Vicepresidencia de CISAC Latinoamérica. Esto nos lleva a trabajar para que en
países como Chile, Colombia o Brasil (donde no existía hasta hace poco ley de
defensa de derechos autorales audiovisuales) haya habido grandes avances en la
materia. En Chile ya hay ley desde hace meses y en Brasil y Colombia las cosas
están muy encaminadas.
Por otra parte,
formando parte de Writers and Directors Worldwide, hemos trabajado para llevar
los principios del derecho de autor a África, China y algunos países europeos,
en donde la lucha de los derechos audiovisuales todavía no se ganó.
En teatro hemos ido
actualizando la política de “avaloirs” en las salas oficiales. Y hemos agregado
un mínimo de “avaloir” en cualquier obra argentina que se realice en teatros
nacionales o fuera del país.
En cine, asimismo,
hemos ido incrementando el valor mínimo del contrato tomando siempre como
referencia el costo medio establecido por los subsidios de INCAA.
Ha habido un trabajo
permanente en el área de las nuevas tecnologías. Se lograron convenios con
Netflix y estamos a punto de cerrar otro con Google, por You Tube. Estamos
trabajando para seguir profundizando en este campo.
Por supuesto, hubo un
gran trabajo en las áreas de Cultura y de Previsión Social, dos pilares de la
entidad para proteger a los autores. Uno desde la reivindicación del rol del
autor propiamente dicho, y el otro desde su salud y desde su esparcimiento.
Logramos por tercer
año consecutivo un superávit administrativo. Esto es importante para fortalecer
nuestro patrimonio. Las cuentas nos dan muy bien y el clima de la entidad, para
con sus socios y para con sus usuarios, es óptimo.
Celebramos y apoyamos,
además, la formación de SADA (Sindicato argentino de Autores). Su
creación apuntala los derechos que no están resguardados hasta ahora, como los
derechos laborales. Es importante trabajar juntos en la defensa de todos los
derechos, sin excepción, de los autores.
En síntesis: el autor
es quien nos pone en este lugar de gestión, y a él le debemos fidelidad. El
autor es el sentido de la existencia de una sociedad de gestión, y nosotros eso
lo tenemos muy claro.
Creo que hemos hecho
una sólida plataforma para quienes nos sucedan.
Tenemos un Argentores
fuerte, solidario, actualizado (acorde con los tiempos en que vivimos dejando
atrás un formato superado por los años) y en función del autor. Un ARGENTORES
siglo 21.
Una abrazo grande a
todos los compañeros.
¡Feliz 2017!